Mostrando entradas con la etiqueta frente a la tele. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta frente a la tele. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de mayo de 2008

Enjuto Mojamuto: Conocimientos inútiles


Tras unos días de entradas densas hoy toca algo de humor. Ayer viendo Muchachada Nui (por cierto, un episodio muy regulero) me hizo bastante gracia el video de Enjuto Mojamuto, archivos mentales. Aunque casi me ruboricé recordando la cantidad de horas perdidas delante de la pantalla viendo absurdeces y llegando a unos extremos de especificidad que asustan.

Pero eso de que la Wikipedia es un lugar exclusivamente de conocimientos útiles no sé yo si:

- http://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_Grayskull
- http://es.wikipedia.org/wiki/Hulk_Hogan
- http://es.wikipedia.org/wiki/Pokemon
- http://es.wikipedia.org/wiki/Menudo_es_mi_padre

jueves, 10 de abril de 2008

Los malos finales


La vida en general es injusta. Este es un axioma del que te das cuenta tarde o temprano si tienes los ojos abiertos, aunque sea un poco.
Hoy el axioma ha vuelto a cumplirse, inexorable, e incluso mordaz, con ese punto de burla que tiene la verdadera maldad. El Getafe ha sido eliminado en los últimos treinta segundos de partido.
Los deportes televisados, y en especial el fútbol, son como una tragedia griega para masas, entre las cuales me incluyo, en el que el destino del héroe siempre es oscuro, terrible, fatal, y lo peor es que lo es, haga lo que haga.
El héroe en esta ocasión es el Getafe. Quizás abunde en los tópicos, pero el Getafe es Working Class Football. Sus jugadores no tienen nombres sofisticados, se llaman Braulio o Casquero, son como las calles de la ciudad de periferia que acoge al equipo, feas pero con orgullo. El equipo consigue llegar a cuartos de final de la UEFA (pronúnciese "güefa"), no a semifinales ni la final, los cuartos. Y se enfrenta al Bayern de Munich, un equipo grande, con prestigio, historia, títulos y dinero. Y pierde, en los últimos treinta segundos del partido.
Lo trágico es que el pequeño, el que representaba al héroe en la tragedia sabía de su destino adverso, y eso no le ha impedido salir a cambiarlo. Durante el mayor tiempo del partido esto ha parecido posible, y casi al final, un tipo feo, francés y feo, va y mete un gol. Y eso no fue lo peor.
La prorroga, ese tiempo añadido, como una toma más para que Skywalker cruce la puerta romboide que se cierra, comienza, y todo hace pensar que la puerta esta vez pillará al protagonista. Pero no, sale el Getafe y mete dos goles, suenan las fanfarrias.
Parece que esta vez el final será feliz, el pequeño derribará al grande, los buenos ganarán al menos por hoy. Pero esto no es una película, es la realidad, donde generalmente los finales son malos, y crueles. Podía haber perdido cero cinco, pero perdió en los últimos treinta segundos.
Irrumpe un malo de verdad, un italiano con nombre de mafioso, Luca Toni, un tópico andante. Da un cabezazo a uno del Getafe, que sirve de presentación de nuestro némesis. Y de ahí a la burla.
Primero al portero se le escapa el balón de las manos, y luego un gol rastrero en los, sí, últimos treinta segundos.
Los buenos nunca ganamos, por eso cuando lo hagamos será grandioso.

jueves, 14 de febrero de 2008

Darker than black

Darker than Black, Kuro no Keiyakusha, Más oscuro que el negro.
Tensai Okamura. Estudio Bones. 2007.
Serie de animación japonesa. 25 Episodios.

Podéis verla aquí o descargarla de aquí.

Este anime se podría definir como un thriller policiaco-futurista, dentro de la línea de, como no, Blade Runner. El escenario en el que se desarrolla la acción es un Tokyo dividido por un gigantesco muro, que separa la ciudad normal de otra parte mucho más oscura. Al parecer en un momento determinado surge en la ciudad una especie de dimensión, cubriendo incluso el cielo real con uno ficticio. Las cosas no acaban ahí, algunas personas adquieren capacidades alejadas de lo habitual, siendo utilizadas por diferentes gobiernos para investigar lo que hay detrás de la puerta, ya que la información sobre este suceso parece crucial. Evidentemente la cooperación internacional brilla por su ausencia, dejando paso a la confrontación abierta.

Técnicamente esta producción japonesa es sobresaliente. Los movimientos, color, luces y ambientes están a un gran nivel. No es nada fácil encontrar estas características ni si quiera en una producción occidental de alto presupuesto. La música también recuerda a la película de Ridley Scott, pasajes sonoros melancólicos y ambientales.

Si tenéis reticencias hacía el anime esta es una buena oportunidad de que perdáis el miedo, nunca es tarde para conocer cosas nuevas.

lunes, 4 de febrero de 2008

XXII Premios Goya: La Soledad película triunfadora

Escribo a modo de telegrama los resultados e impresiones de la ceremonia de la XXII edición de los Premios Goya de la Academía de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (toma nombre!):

-Mejor Película: La Soledad.
-Mejor Director: Jaime Rosales, por La Soledad.
-Mejor Guión Original: Sergio G. Sánchez por el Orfanato.
-Mejor Guion Adaptado: Félix Viscarret, por Bajo las Estrellas.
-Mejor Actor Protagonista: Alberto San Juan, por Bajo las Estrellas.
-Mejor Actriz Protagonista: Maribel Verdú, por Siete Mesas de Billar Francés.
-Mejor Director Novel: Juan Antonio Bayona, por El Orfanato.
-Goya de Honor: Alfredo Landa

Los demás premiados los podéis ver en el especial que el diario Público ha abierto respecto al tema.

Sin duda la ganadora ha sido La soledad, llevándose los dos premios principales y por abrumadora sorpresa (la cara de Elías Querejeta ha sido un poema). La perdedora, Las trece Rosas, que sólo recibe algunos premios técnicos y el actor de reparto. El Orfanato salva los muebles, recibe los importantes premios de guion y director novel, y otros cinco Goyas en otras categorías, pero parecía que lo iba a ganar todo, y eso torna en algo descafeinado su triunfo. Por otra parte me parece que la otra ganadora es Bajo las Estrellas, que llegó de convidada de piedra y al final se lleva Actor y Guión Adaptado, y me alegro, ya que me parece una película estupenda.
Siete Mesas de billar Francés se conforma con dos premios, uno a Amparo Baró, por Actriz de reparto y otro, por fin, a la eterna nominada Maribel Verdú, la cual, o se emociona de forma muy extraña o ha fingido de forma bastante torticera su turbación.

La gala como espectáculo televisivo ha estado entretenida, con Corbacho aplicando su humor de macarrilla agradable. Los vídeos de las cuatro películas nominadas, dobladas al más puro estilo retrospector, han sido el otro aporte del humorista-director que presentaba el evento. Ha tenido una duración aceptable, aunque nos han frito a base de pausas publicitarias, prácticamente corte cada tres o cuatro premios. Me gusta que los que dan los premios se dediquen a leer la tarjetita de los nominados y el ganador, es incomprensible pero la mayoría de actores y actrices no dan bien leyendo chistes ad-hoc.

La noche ha tenido diferentes momentos, pero sin duda los dos más emocionantes han sido el final del vídeo de los fallecidos relacionados con el cine español, con Fernán Gómez, y el Goya de Honor a Alfredo Landa. El actor homenajeado ha tenido verdaderas dificultades para leer su discurso, y me temo que su retirada tendrá algo que ver con esto.

Me ha hecho gracia Sergio G. Sánchez, el guionista del Orfanato, desquitándose al recibir su premio y diciendo algo como que han premiado "la copia" de Los otros. Me ha gustado ver a Álex de la Iglesia dar el premio al mejor director, que últimamente sólo le llueven palos aunque Los Crímenes de Oxford triunfe en taquilla. He soltado un ¡toma! con Alberto San Juan, que en el discurso más brillante de la noche, ha deseado la desaparición de: "esa cosa llamada Conferencia Episcopal". Y he aplaudido cuando Abdelatif Abdeselam Hamed, ganador del Goya al mejor corto de ficción, ha dicho que le extrañaba oír su nombre y no ser cacheado.

Una gala más, de la noche del cine español, con sorpresa, sin grandes sobresaltos y con Pe y Bardem ausentes. Esperamos, ya, la del año que viene.

domingo, 3 de febrero de 2008

Pushing Daisies

Pushing Daisies es una serie de televisión que la cadena norteamericana ABC estrenó este pasado Octubre, y que en España se ha podido ver por Canal Plus desde Diciembre. Personalmente, y como le pasa a cada vez más gente, estoy liberado de la televisión como medio en si mismo, y la mayoría de producciones que veo son a través de Internet. Descubrí esta maravilla hace poco y he creído que debería formar parte de La Aurora Moderna.

La serie tiene una historia curiosa. El protagonista, de profesión pastelero, tiene la asombrosa capacidad de resucitar a los muertos con sólo tocarlos, sin embargo esto trae como consecuencia que otra persona morirá en el lugar del resucitado. Además nunca más podrá volver a tener contacto físico con ellos, ya que el resucitado volverá a morir. Sí el segundo toque tiene lugar en el minuto posterior a la reanimación nadie morirá en su lugar, y las cosas quedarán como estaban. El protagonista tiene junto a un compañero cínico y casual un segundo oficio, desentrañar crímenes preguntando al propio cadáver quien le quito la vida. La "normalidad" se ve truncada cuando el amor de la infancia de nuestro pastelero-detective es asesinada, y en la investigación ocurre algo que todos nos imaginamos.

Curiosamente esta habilidad tan bíblica ya había sido mostrada de manera muy parecida en otra serie de televisión, la británica Torchwood. En Pushing Daisies se aprovecha esta fantasía para realizar una serie muy divertida, con toques de comedia surrealista y romanticismo naif, pero sin abandonar nunca en los episodios un cierto aire siniestro.

Cuando leí la descripción de Pushing Daisies vi que decían que era una mezcla entre Amelie y Big Fish. ¿Parece pretencioso, verdad?, pues no existe una descripción más cercana. Estéticamente es colorista y con un aspecto retro e irreal, precisamente como las películas de Jeunet y Burton. Sólo se han rodado nueve capítulos y de momento por la huelga de guionistas (que esperemos que ganen) nada más. A si que ya tenéis otra cosa más que descargar las próximas semanas.

martes, 29 de enero de 2008

Tienes Talento, el programa de Cuatro

"En mi pueblo me envidian por como bailo"
Una Concursante

El pasado viernes 25 Cuatro estrenaba el nuevo programa "Tienes Talento", un espacio que consiste en la búsqueda de individuos que actúen, bailen, canten, o hagan algo, lo que sea, encima de un escenario. Curiosamente, Telecinco, tu pantalla amiga, también ha estrenado un formato, no similar, si no igual, llamado "Tú sí que vales". Pero como en La Aurora Moderna detestamos a Sardá con todas nuestras fuerzas, vamos a hablar del de la televisión de PRISA. En "La tele que me parió" tienen una entrada que habla sobre la rivalidad televisiva entre estos dos programas.

La formula es sencilla: se colocan unas cámaras en un teatro, se pone un jurado que vote las actuaciones, y se permite que todo ciudadano que quiera suba al escenario a expresar su creatividad. Dos palabras: magníficamente bizarro.

Vivimos en el país de Divinas Palabras, de Paquito el Chocolatero y del francotirador liliputiense, y esto, para un programa basado en el gracejo popular de nuestros vecinos, es estupendo. En un par de días de seguimiento intensivo de los castings he visto todo tipo de Fenómenos (con f mayúscula), desde una chica que se acercaba una sierra radial a su monte de Venus (erotismo metalúrgico), hasta un señor que se colocaba cientos de pinzas en su miembro (erotismo costumbrista). Los participantes son presuntos humoristas, travestidos de cincuenta años, malabaristas, gente con carencias emocionales severas en definitiva. Ayer incluso aparecieron unos mafiosos rusos que tocaban el cajón flamenco, y que con una mirada amenazante consiguieron el triple sí del jurado.

Ah!, el jurado. Qué sería de un programa de esta calaña sin sus jueces, que a modo de parcas tejen los destinos de estos artistas amateurs. En este caso el jurado lo componen Natalia Millán, una actriz que llora por todo, Josep Vicente, un director de orquesta que se parece a Kevin Bacon, y Miqui Puig, terror y malo oficial de los aspirantes. Comenzó David Summers, (un señor mayor que canta canciones de adolescentes pijas de los ochenta), pero ayer nos comentaron que lo ha tenido que dejar por compromisos profesionales inesperados. Lo de la música es lo que tiene, un día estas haciendo de jurado y al siguiente tienes una gira de invierno inesperada, o una grabación de un disco inesperado.

Aguerrido grupo de concursantes esperando una oportunidad.
Agencia Tod Browning

Tienes talento apunta maneras para convertirse en un Pink Flamingos televisivo, pero también tiene algunos peligros inherentes que pueden dar al traste con esta experiencia lisérgica-catódica. Por si acaso algún director del programa se encuentra entre nuestros millones de lectores vamos a apuntar hacía lo que creemos que mejoraría sustancialmente el programa:

- No a los niños. Los niños con talento son odiosos y los que no lo tienen dan vergüenza ajena. Sólo estarían admitidas las actuaciones de niños si corren un evidente peligro físico, como el chaval que hacía malabares con fuego y que casi quema el teatro.

- Sí al porno en vivo. ¿Porqué un señor que imita a Pedro Reyes tiene derecho a ocupar unos minutos de parrilla, y la diablesa de Alcorcón, por ejemplo, es denegada por triple X?.

- Métodos más expeditivos de rechazo al concursante petardo. ¿Qué es eso de apretar un botoncito y decir que no?. Los televidentes necesitamos trampillas por las que desaparezcan los mediocres, o directamente dotar al jurado de armas de alto calibre. ¿Os imagináis a Miqui Puig rechazando educadamente al candidato con una magnun del 44?

- Si el concursante es digno de ser introducido en una jaula para ser mostrado por los pueblos de España ese es un concursante válido. Lo que no queremos es ese tipo "quiero-y-no-puedo". O blanco o negro, no al gris.

Veremos si en las próximas semanas volvemos a escribir sobre tienes talento, o por contra nos tendremos que conformar con ver España Directo o Callejeros para buscar a nuestro próximo mesías.

viernes, 18 de enero de 2008

Robin Hood, la serie de la BBC

En España podemos ver en La Sexta desde hace unas semanas Robin Hood de la cadena pública británica BBC. La verdad es que como los viernes por la noche suelo dedicarlos a otros menesteres más festivos que ver la tele, no había tenido oportunidad de echar un vistazo a esta serie que se ocupa una vez más de revivir las aventuras de este protoizquierdista de Sherwood.

Pero lo que nos interesa hoy en La Aurora Moderna no es la exitosa producción del arquero medieval, que por lo que he podido leer es una serie de entretenimiento que se deja ver, si no su estética, y más concretamente su sección de peluquería. ¿En que se parece la primera foto, de un compañero de Robin, a la siguiente, de uno de los componentes de los Arctic Monkeys?.

Ese pelo, amigos, efectivamente. Flequillo despuntado y descolocado convenientemente, actualizando la estética nuevaolera. Me ha hecho especial gracia durante un rato mientras veía la serie, sobre todo cuando ha aparecido un actor negro que llevaba una boina a lo black panther. ¿Argucia marquetera o simple cuestión de absorción del presente?.

martes, 23 de octubre de 2007

Supermodelo 2007, una crítica destructiva.

Supermodelo 2007 es un programa del canal de televisión Cuatro que se emite los lunes por la noche. El programa es una mezcla de espacio de tele-realidad y una academia de modelos. Hasta aquí el elemento descriptivo, a partir de ahora opiniones despiadadas y espíritu malicioso.
Supermodelo es una idea simple, vestiditos y pinturería para las señoras y jovencitas medio desnudas para los caballeros. Además la telerealidad, que ni es tele ni es realidad, sigue teniendo su tirón pese a el proceso inflacionario de Gran Hermano. En la edición del 2006, no carente de absurdidad, no les fue mal, en la de este año las cifras de audiencia no empezaron siendo tan buenas, por lo que la dirección, supongo, ha introducido algunas subrepticias novedades que aumentan la faceta grotesca del programa.
Se preguntarán (y si no ya les vale) ¿qué diablos hace ese mono de la izquierda?. Jugar al golf. Si lo que realmente querían preguntar es que tiene que ver con el post se lo explico amablemente a continuación.
El aspecto técnico del programa es un desastre, así, sin ambages. La realización está a cargo de un chimpancé, que selecciona las cámaras en función de unos botones de colores. Es desastroso, luces mal colocadas, entrada de vídeos a destiempo, la presentadora mirando a Albacete cuando tiene que mirar a Cuenca. La presentadora, sí, Judith Mascó, que ha sido modelo y "da bien a cámara". Y ya. Porque no se puede ser más sosa e imprimir menos carácter a las entradillas. Además es tan estática que a veces sospecho que la verdadera Judith Mascó está en su casa y lo que presenta es un muñeco animatrónico.
El programa se desarrolla en un estudio, en el que el público es extrañamente feo, supongo que para realzar la belleza de las modelos. El jurado es otro elemento indispensable, y aquí, he de decir que está el único tío salvable del espacio, un tal Daniel El Kum. Si no lo conocen es como un hermano de Antoñito Alcántara que hubiera sufrido una enfermedad chunga (Colinkebauer dixit). Siempre serio y digno, como dibujado con tiralíneas.
La otra parte del programa se desarrolla en la academia de formación. En esta academia manda una dominatrix, que tiene un pésimo gusto al vestir, llegando a llevar un collar hecho con cucharas (se lo juro). Esta señora, que dicho sea de paso no pierde oportunidad para mostrar escotazo, se alía con un italiano histérico y un fotografo francés y calvo para putear a las chicas de cualquier forma. Cada semana se juntan los tres en secreto, tiran un dardo a las fotos de las aspirantes y de esta forma eligen victima. Luego, delante ya de las cámaras, primero maltratan psicológicamente a la desgraciada de turno, la chica llora y luego ellos mismos van a consolarla. Todo esto acompañado por música de tensión (como las sintonías de los informativos de Antena 3), piano triste y piano esperanzador, respectivamente.
Las novedades de este año consisten en fomentar la bronca y el lloro de cualquier forma y el porno soft. Los profesores y el jurado montan teatrillos para hacer que se pelean entre ellos, teniendo un nivel de actuación comparable al de una función escolar.
Por último las modelos. Nivelazo. Sirva como botón que una de ellas tenía que ir a Santander, y preguntó: ¿Y eso donde está?. Este año como novedad introdujeron a una pobre muchacha que era fea, para que sus compañeras la vejaran y la pincharan con un palo, como a un bicho. El resto son crías bastante agraciadas y con el desarrollo emocional de Kaspar Hauser.
Supermodelo 2007 es un programa tan sumamente mal hecho que me gusta. Quiero decir, su estupidez trasciende y sublima hasta tal punto, que se convierte en una parodia de si mismo en tiempo real, alcanzando un nivel sólo comparable al Gong Show o a un informativo de Sánchez Dragó.

lunes, 8 de octubre de 2007

En Portada - Japón, el ave fénix.

El pasado Domingo 7 de Octubre tuve la suerte de ver el documental Japón, el Ave Fénix, emitido en el programa de TVE2 En Portada.
El veterano espacio, que lleva años acompañando su cabecera con el tema de créditos de Blade Runner,, es uno de los contenidos de mayor calidad que se pueden encontrar en la maltratada televisión española. La idea es sencilla, una serie de documentales de interés, sin estridencias pero sin obviar temas complejos, una factura técnica austera pero correcta, que no haga primar el continente sobre el contenido, una buena documentación que aporte complejidad pero manteniendo siempre la divulgación y la accesibilidad.
Por otra parte cabe destacar que el programa es realizado por el equipo de informativos de TVE, es decir, es un programa de producción propia, no un espacio de productora, es decir, un elemento subcontratado y generalmente más caro y de peor calidad.
El fenómeno de la subcontratación en la televisión pública es tan sangrante como en cualquier otra administración del estado, sea central, autonómica o local. Se delegan servicios básicos contratándolos a empresas que cobran mucho más de lo que parece, para que luego presten un mal servicio y contraten a su personal de forma precaria.
Volviendo al espacio que nos ocupa, el documental Japón, el ave fénix resultó muy interesante. Se hablo del país oriental desde una perspectiva poliédrica, según la página del programa:

"EN PORTADA ha hecho un viaje al Japón más desconocido: la vida y los sentimientos de los japoneses. Viven en la segunda potencia económica mundial y sin embargo están descontentos de cómo van las cosas en su país. Sienten que los valores que definieron el carácter nacional están desapareciendo y que las cosas que daban por garantizadas están cambiando."

Normalmente cuando se ruedan documentales sobre Japón se alude a lo obvio, los samurais, el manga y el frikismo de cualquier color, y Japón es eso pero mucho más, igual que España es algo más que fiesta y toros. Era impresionante ver a jóvenes japoneses que no tienen para pagarse una casa pese a trabajar y viven en cibercafés, en unos cubículos que les salen por 10 euros al día y que es lo único que pueden permitirse antes de la calle. Se habló sobre la liberalización de la economía, opuesta a una especie de estado del bienestar empresarial, donde los trabajos eran vitalicios y la compañía era casi tan importante como la familia.
Otro de los aspectos interesantes fue el de la robótica. Más allá de la gracia de los androides se explicó como la enorme crisis demográfica hace que se estén planteando seriamente la necesidad de utilizar robots con forma humana (androides) para cubrir en principio tareas simples de, por ejemplo, información en las estaciones de tren.
La parte final del programa estuvo dirigida a la ola nacionalista impulsada por el Partido Liberal Democrático, de ideología conservadora y que lleva gobernando Japón desde los años 50 exceptuando el trienio 93-96. En los años treinta Japón fue parte del eje, al lado de la Alemania Nazi, ahora quiere ir de la mano del imperialismo estadounidense en sus aventuras bélicas. Para ello el gobierno anterior intentó cambiar la constitución pacifista que denomina al ejercito japonés fuerzas de auto defensa, además de imponer el himno de letra belicista en las escuelas. Según se vio en En Portada, hay un movimiento de profesores que se niegan a integrarse en el fervor nacionalista del gobierno, interpretando canciones tradicionales pacifistas, a pesar de sufrir represalias, llegando incluso a ser despedidos.

El enlace de la página de En portada, en la que se puede ver completo el documental en formato flash, además de otros anteriores.
La foto es propia, se puede ver parte de Yokohama desde la Mori Landmark Tower, el rascacielos más alto de Japón, situado en el complejo Minato Mirai, el puerto del futuro.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Los expertos

Esta entrada se titula los expertos, pero perfectamente se podría titular como vivir cómodamente hablando sobre todo sin saber de nada.
El experto es sobre todo un animal de fauna televisiva que subsiste en la esfera de los colaboradores casuales. No sé muy bien cuando empezaron a aparecer, pero de un tiempo a esta parte son epidemia.
Hace mucho, mucho tiempo, en una televisión diferente, se hablaba de los temas en serio. Esto trajo como consecuencia que los periodistas necesitaban de la ayuda de un invitado que era especialista en el tema en concreto. La necesidad de profundizar, por ejemplo en la energía nuclear, hacía que el programa de televisión invitase a un físico nuclear. En principio el tema no daba mucho más de si, cuando se tenía un asunto de empaque se recurría a un profesional de la materia.
Pero, amigos, los tiempos cambiaron, y aquella televisión desapareció. (no del todo, of course)
No se muy bien como fue el proceso, pero los temas verdaderamente importantes desaparecieron de escena y también los señores de gesto adusto que los trataban. Vale, seamos justos. Los verdaderos expertos no eran divertidos ni mucho menos espectaculares. Resultaba difícil que el gran público captara sus explicaciones, y en ocasiones podían expresar ideas poco acordes con lo políticamente correcto. (pinchen, grandísimo, se lo aseguro)
Aparecieron entonces unos señores más acordes con los tiempos de la postmodernidad. Los expertos actuales. Son expertos o especialistas, y punto. No sean tocapelotas e intenten colocarles una materia o adjetiva detrás de su nombre. Ellos saben de todo, y cuando digo de todo, es todo. Leonardo da Vinci era un ensayo a su lado, estos adalides de la sabiduría acumulan más información que la wikipedia y el libro gordo de Petete. Que hoy toca economía en el desayuno, ok, luego crímenes en el magacine, no problem, no nos olvidemos de la mesa camilla, (también controlan de la vie en rose), y como no, la tertulia por las noches en la radio, donde pueden hablar sobre masonería y geopolítica mundial.
El experto actual siempre tiene razón y nunca dirá una palabra más alta que la otra. Si existe la sustanciación de la demagogia en ellos cobra forma. Por ejemplo, el tipo de la foto, (me niego a reproducir su nombre, que ya bastante rótulos genera), el otro día se descuelga diciendo que la madre de Madeleine MacCan (la única niña desaparecida del mundo) tiene una faz que denota una frialdad inusitada. Le hubiera aplaudido si hubiera dicho esto el primer día del caso, ¿pero ahora?, ahora que, según los medios los padres parecen culpables, ¿me sales con esas?. Hay que decirlo más.
Hago una predicción. En el caso de que no paremos los pies a los todólogos ahora, estos se harán con el mundo. Lo peor de todo es que el experto acaba creyéndose sus propias mentiras y además desarrolla una capacidad de convencimiento jedi insuperable. Llegado el caso, no le importará un ápice poner en peligro su vida y la de los demás. Imaginensé al tiparraco de la foto de director, por ejemplo, del ITER. Están avisados.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Muchachada Nui


El otro día me encontré con la agradable sorpresa de ver en La 2 de TVE una promoción del nuevo programa Muchachada Nui. Prometo, antes de nada no incluir en este post la palabras surrealista, mítico y paranoia, ya que NO vienen al caso, y no sé porque cuando se habla de los chanantes aparecen indisolublemente unidas a ellos, y al igual que otros muchos lugares comunes los detesto.

Ahora que estos cómicos saltan a una televisión nacional generalista con un formato similar al que les dio la fama convendría explicar a los neófitos quienes son. Joaquín Reyes se saca de la manga en 2002 un programa mensual de humor bastante inclasificable, su nombre, La hora Chanante. El programa se emite en el canal de cable Paramount Comedy, y en el se acaban agrupando Ernesto Sevilla, Raul Cimas, Julian López y Carlos Areces, que acaban formando el grueso de LHC.
El programa es presentado por algún personaje famoso (alguno de los cómicos caracterizados), tan dispares cómo Mr.T o Anatoli Karpov. A lo largo del programa se suceden diversos gags y animaciones, tomando algunos de ellos periodicidad y casi vida propia, como "El Gañán". Otra de las señas de identidad es que todos los personajes hablan siempre con palabras propias de Albacete, lugar del que son la mayoría de los humoristas.
Se emiten 50 programas de La Hora Chanante, siendo el último en Noviembre de 2006. En estos cuatro años los gags del programa se hacen bastante conocidos en internet gracias a youtube y la mayoría de los colaboradores emprenden diversos proyectos en diferentes cadenas de ámbito nacional. Por ejemplo, Joaquín Reyes empezó colaborando en la última temporada de Lo + plus, aparece en Camera Café y tuvo un programa de entrevistas en La Sexta junto a Raul Cimas. Ernesto Sevilla aparecía en Buenafuente y presentando un programa juvenil de madrugada en Cuatro. En esta misma cadena Julian López aparecía como colaborador en Noche H. Carlos Areces ha presentado un programa de humor en La Sexta. Sin embargo todos los fans de La Hora Chanante esperaban con ansiedad el regreso de todos juntos y en un formato que continuara las andanzas del programa de Paramount Comedy, que eso sí, se queda con los derechos del nombre "La Hora Chanante".

A mi, personalmente, estos tipos me hacen muchísima gracia, comprendo por otra parte que otros les encuentren detestables, cuestión de gustos, a unos nos apasionan los who y otros se decantan por Bisbal. Si no le conocen en los múltiples enlaces del post se pueden hacer una ligera idea de que va el estilo de estos gambiteros. He preferido dotar a lo escrito de un tono algo más informativo y serio voluntariamente. Para hacer reir ya están ellos. En un panorama audiovisual tan triste como el que tenemos, me parece inaudito que unos amigos, con cierta imaginación y bastante esfuerzo, hayan conseguido llevar sus tontunas tan lejos, y me alegro por ellos. Veremos que tal acogida tiene Muchachada Nui, felicidades a la tele pública, que falta le hacía.

jueves, 30 de agosto de 2007

Oda a la temeridad


Reconozco, antes de entrar en faena, que no tengo absolutamente idea del mundo del toro, por otra parte, tampoco tengo ningún interés en él.
De pequeño sufrí tardes interminables de tauromaquia popular en las fiestas del pueblo de mi madre. Supongo que desde esos momentos empecé a odiar todo lo relacionado con los toros: el olor a puro rancio, la piedra caliente por un sol de septiembre que, en Cáceres, más que iluminar ciega y sobre todo, la desigual lucha de un animal que, más que atacar, intentaba defender su espacio vital, rodeado por decenas de homínidos que no paraban de increparle de todas las formas posibles. Desarrollé también una atracción natural hacía la cogida. Cuando uno de los nativos (permitaseme la expresión, yo era forastero) era volteado por el animal y la plaza soltaba un grito ahogado yo tenía ganas de saltar y decir: Gooooooooooooool!. No lo hacía, evidentemente, era pequeño pero no gilipollas. En la adolescencia, ya imbuido de la primera y salvaje ideología, con el parche de La Idea sobre la chupa vaquera del Alcampo empecé a detestar la fiesta nacional. Ahora tenía razones poderosas, y los grupos de rock urbano me daban la razón.
Más tarde atemperé mi odio por los toros. Conocí a varias personas inteligentes, en el polo opuesto a cantar himnos haciendo el saludo romano, que eran amantes de los toros. E incluso empecé a desarrollar cierta aversión a los que hacían el ser antitaurino una profesión.
No me interpreten mal, los toros y todo lo que les rodea me sigue sin gustar un ápice. El espectáculo del animal con la espada clavada y vomitando sangre, que dicho sea de paso, los realizadores nos ahorran enfocando el escote de una buena moza, me sigue repugnando. Lo que ocurre es que es una más de mis repugnancias, en un mundo con un catálogo desgraciadamente amplio.
Descontextualicemos. Un señor con un traje de colores y espejitos esta dentro de lo que parece un circo romano. Como buen circo su superficie es arenada, nada de compuestos de última tecnología. Enfrente tiene a un animal imponente, ochocientos kilos, astas puntiagudas, un aspecto temible. El señor de los espejitos se dedica a bailar con el animal una danza macabra. Engaña al toro con un trapo de colores chillones, para que embista donde el quiere, no a su cuerpo. Al final el tipo de los espejos saca una espada (sí, una espada, nada de modernos y abyectos instrumentos de destrucción, jedi dixit) y mata al toro con ella, con el peligro que supone acercarse tanto.
La mayoría de personas dirían que el torero es un valiente, es un héroe. Nada más lejos de la realidad. El torero, u hombre de la espada es temerario. El valiente es el que realiza una acción arriesgada para obtener un objetivo. El héroe es el que realiza una acción arriesgada aun sabiendo que va a fracasar. El temerario es el que hace algo arriesgado, arriesgadísimo sin tener claro el por qué, lo hace porque sí. Los toreros pertenecen a esta última categoría, son temerarios. Es verdad que obtienen fama y dinero, pero podrían obtener más fama y dinero con otra profesión. Además, cosas como las que muestra el vídeo de más arriba no se hacen por dinero, se hacen por un apego inconsciente, casi clínico al peligro y la muerte.
La imágenes son brutales, brutalmente verídicas. El señor de los espejitos fracasa en su intento de burlar al toro, y este le embiste con su poderoso cuello, generador de toneladas de fuerza. El tipo sale volando por los aires, al caer descubre en su pierna un boquete sangrante de un tamaño desproporcionado. Una persona normal, con una décima parte de lo ocurrido a José Tomás, el torero protagonista de las imágenes, se hubiera conmocionado, hubiera colapsado. El torero se levanta, se ata, atención por favor, un torniquete con una corbata de uno de sus subalternos, y sigue a lo suyo, es decir a cargarse a la bestia corrupia con una espada.
No puedo dejar de ver el vídeo. No dejo de preguntarme que hubiera pasado en este país si el torero cae fulminado tras matar al toro en plena arena. No puedo dejar pensar si José Tomás es un señor que necesita por su propio bien algún tipo de terapia.
Vivimos en un país, no de valientes, no de héroes, si no de temerarios, y eso acojona.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Umbral, un dandy castizo

Francisco Umbral era un personaje autoreferente.

Para los más jóvenes, esas chicas, por ejemplo, que se hacen fotos a contrapicado, imitando a Eisenstein sin saberlo, para colgarlas en los myspace y poner cachondos a sus pretendientes informáticos, era alguien absolutamente desconocido, pese a haber escrito una de las mejores novelas en lengua española de la segunda mitad del siglo XX, Mortal y Rosa (1975).

Para la gente que ronda la treintena, como yo, Umbral era un viejo con el pelo blanco que un día montó un chocho tremendo en un programa de la impresentable de la Milá porque quería hablar de su libro.

Supongo que para alguien con veinte o treinta años más, como mis padres, Umbral era un escritor que en los estertores de la dictadura se destapó como "el snob", que en el fondo daba lo que se esperaba de un escritor heterodoxo, de un tipo raro pero inteligente.

Umbral hacía años que había muerto, pero no porque él quisiera, si no porque vivía en un país que ya no era el suyo. No era la ciudad de provincias vallisoletana, ni el Café Gijón ya mítico en su llegada. No era el Madriz de la movida, donde una niña pija vestida de punk quedaba bien al lado de un cincuentón con botines y chaqueta cruzada de botones dorados. Era un país diferente, en el que él se había situado en un lugar cómodo, en ese lugar donde los escritores progresistas críticos con el reformismo son acogidos por la reacción como mascotas exóticas. El otro lugar es la izquierda antisistema, y ahí no hay mesa en Lardy ni oneroso cheque a fin de mes.

Recuerdo que hace unos años una simpática reportera rubia de un programa pretendidamente humorístico le pregunto a Umbral que opinaba de " Operación Triunfo". No se que redactor le escribió la pregunta a la rubia, pero o bien era un genio o bien un absoluto imbécil. Cualquier otro personaje serio, es decir, un tipo que recoge premios de manos del rey, hubiera despreciado a la muchacha del micrófono. Umbral sin embargo la miro con deseo, para luego contestar: "Yo estoy con Bustamante, ese muchacho se juega el andamio" y elevando la voz y mirando a los impertérritos comensales de su mesa "¡se juega el andamio!".

Umbral fue nuestro Valleinclán postmoderno, no se porqué al Marqués de Bradomín yo le ponía cara de Umbral. Supongo que en la adolescencia uno tiende a continuar con esa necesidad infantil de identificar todo, pero especialmente aquello que resulta turbador, con elementos que conoce.

En su novela "Las Ninfas" (1975) aparecía una frase de Baudelaire antes del comienzo de la historia, y que creo que no le vendría mal como epitafio:

"Hay que ser sublime sin interrupción"


La foto es de María España, mujer de Umbral, y está tomada de el periódico El Mundo

sábado, 25 de agosto de 2007

La "responsabilidad" del espectados deportivo

El tenis es probablemente uno de los deportes en el que la fortaleza psicológica del jugador importa más. El tenista está sólo frente a su rival, no forma parte de ningún equipo, por otra parte la peculiar forma de contabilizar los puntos en este deporte hace que cualquier jugada valga su peso en oro.
El partido de esta calurosa tarde de domingo entre Nadal y Federer me ha llamado la atención por la cantidad de fluctuaciones leves que parecían que iban a decantar la balanza hacia uno y otro lado.
No soy un gran seguidor de las retransmisiones deportivas, en todo caso me atraen por su valor socializador. Sin embargo, cuando me siento ante el televisor y enciendo la radio, no como un simple acompañamiento de fondo si no atento al partido o la competición correspondiente, desarrollo una inevitable y absurda responsabilidad ante el desenlace del mismo.
Recuerdo que a principios de los noventa, en un programa de humor, aparecía un pobre señor que estaba convencido de que poseía una serie de poderes mentales que hacían que el Real Madrid perdiera o ganara partidos. El individuo dentro de su patetismo, y ayudado por la maldad del reportero que lo entrevistaba, era un autentico show, sobre todo cuando, por casualidad, el Madrid marcaba un gol en un momento en que él se concentraba frente a la pantalla.
Sin llegar a estos extremos de psicopatía, conozco mucha gente, dentro de los que me incluyo, que a la hora de la retransmisión deportiva tienen que tener una fortaleza psicológica tan grande como la del propio jugador. Es absurdo pero es así.
En el partido de hoy, en el quinto set, cuando los dos jugadores estaban igualados a dos juegos y Nadal aventajaba por 15-0 al suizo he tenido la inevitable sensación de que iba a perder la final de Wimbledon. Me he dicho a mi mismo, para alejar los malos augurios que en esos momentos nada, objetivamente, ponía al jugador español en una situación de desventaja frente a Federer. Mientras que Nadal se secaba con una toalla, me he recordado a mi mismo la obviedad, que por encima de mis absurdas sensaciones, lo importante era la fortaleza psicológica del jugador y no la mía. Al final, con Nadal honrosamente derrotado me he sentido culpable.
Supongo que mientras no acabe entrevistado por algún cazafreaks el tema no tiene demasiada importancia, más allá de que cuando el jugador gana, uno también se siente partícipe, especialmente, de la victoria.